10ª Parada: Castell de Sta. Florentina

Desde el Parc Misericòrdia hasta el Castell hay 500 m,. unos 6 minutos 

Está saliendo de la puerta principal del restaurante, hacia la derecha, pasar la fuente y seguir por el Rial de Can Goday y a la derecha desviarse por el Camí de Canet de Mar hasta llegar a la verja del Castillo.



Como os dijimos anteriormente la entrada no es barata, pero merece la pena hacer la visita.

Las entradas se han de comprar siempre on-line. No las venden en taquillas. Lo que pasa es que desde el ordenador no da problemas, pero se tienen que esmerar los equipos informáticos con la compra por el móvil, porque falla bastante.

En este enlace podréis encontrar toda la información útil de horarios, precios y demás detalles para la visita.

Nosotros tuvimos la suerte de escoger la visita de las 15:30 h. así pudimos comer tranquilamente y después en 5 minutos caminando por el bosque llegamos a la verja del castillo. Escogimos la visita con audioguía y solo éramos nosotros dos. Aunque lleves la audioguía siempre vas acompañado en todo momento por una persona (guía) del castillo. Nos tocó una chica súper amable, que nos iba ampliando la información de la audioguía.  La visita fue completísima. No hay pérdida posible, primero porque está muy bien indicado y después porque la persona que te acompaña te va diciendo el camino del recorrido.

La visita dura una hora y la hicimos tranquilamente, y eso que habíamos leído en algunos comentarios que la persona acompañante solía meter prisa y era un agobio. Imagino que eso tal vez ocurra cuando sean grupos muy numerosos, pero no fue el caso.

En realidad hay dos partes o edificios: Uno es la parte más antigua (según la documentación es del S. XI), el Domus encabezado por un gran Torreón que se construyó para defender a la ciudad de los piratas de la época, estaba construído encima de los restos de una fortificación romana.  La 2º parte fue una ampliación a inicios del siglo XX que hizo Lluís Domènech i Montaner, adquiriendo el aspecto actual.

La madre de Lluís Domènech i Montaner, Maria Montaner i Vidal, ya había vivido en el Castillo desde que un antepasado suyo Dimas Montaner en el S. XI se casó con la hija de los propietarios de esa época. Luego perdieron las propiedades y fue Ramon Montaner i Vidal el que recuperó el Castillo. Ramón era hermano de María y por lo tanto tío de Lluís Domènech i Montaner y le encargó varios trabajos a su sobrino:

1885.- Editorial Montaner i Simón en la C/Aragón 255 de BCN (Actualmente la sede de la Fundación Tàpies)

1893.- Palacio Montaner ( su casa particular en BCN ) en la C/ Mallorca 278. Actualmente la sede de la             Delegación del Gobierno en Catalunya. 

1910.- La ampliación y restauración del Domus que se convirtió en el actual Castillo de Santa                             Florentina en Canet de Mar.

La familia Montaner han sido los propietarios del castillo hasta la muerte de Julia de Montaner, el año 1964, viuda de Ricard de Capmany. Posteriormente, la propiedad pasó a manos de las nietas de Julia y Ricard, llevándose a cabo la división horizontal del mismo entre las dos hermanas Capmany. Actualmente, sólo la parte conocida como Casa Fuerte (originalmente el Domus) sigue siendo propiedad de la rama familiar Capmany ( esta parte lógicamente no se puede visitar). Mientras que la parte nueva o modernista se vendió a una empresa de nacionalidad rusa en 2014, y gracias a ellos podemos visitarlo y ver lo bien conservado que lo tienen.

Como curiosidad hay una sala con fotos de los distintos rodajes que allí se han realizado. Por ejemplo Juego de Tronos, 6º capítulo de la Temporada 6.  También la serie «César», «La leyenda del mar azul», el comercial del coche Smart, el documental «Yo, Ramon Llull» y muchos más.

Realmente nos encantó, merece la pena no perdérselo.

Si pincháis aquí podréis ver una visita virtual, pero nada que ver con la realidad.

Y en este enlace podréis conocer todos los detalles, vídeos y fotos del Castillo.





























11ª Despedida de Canet

Cuando acabamos la visita al Castillo, eran sobre las 16:30 h. Aún podíamos aprovechar alga más de este bello pueblo antes de coger el tren de vuelta a Barcelona.

Había dos opciones:

1.- Hacer la ruta de Senderismo hasta La Creu de Canet en Pedracastell. Por lo visto las vistas del Mediterráneo desde arriba son espectaculares. Es una ruta circular de 5 km ida y vuelta y se suele tardar 1 hora y 45 minutos. Pinchar aquí para más datos.

2.- Ir bajando y visitar de paso la Iglesia Parroquial de San Pedro y San Pablo. Para después seguir bajando hacia la playa que está justo detrás de la estación de Renfe y darnos un bañito.

Escogimos la 2ª opción ya que estábamos un poco cansados.

Así que iniciamos la bajada, del castillo a la iglesia parroquial. Son 1,3 km y en un cuarto de hora andando se llega, además es todo bajada.


Suerte que nos pillaba de paso, porque realmente no merece la pena ir si te tienes que desplazar expresamente. Estaba cerrada.

Edificio de estilo gótico tardío, construido a partir de 1579. Tiene una sola nave, con crucero, ábside y capillas laterales, una de las cuales, más destacada, es la dedicada al Santísimo. La fachada, esgrafiada, tiene portal rectangular con una hornacina sobre él. A la derecha se alza el campanario cuadrado, de tres pisos, levantado entre 1793 y 1805. Su arquitecto fue Juan Garrido, de Barcelona. En 1936 la iglesia fue incendiada. Se perdió el retablo mayor (obra de 1630) y cayó el crucero. La reconstrucción fue realizada por Josep Danés Torras entre los años 1939/46.
Iglesia de característico estilo gótico tardío. La fachada presenta un esgrafiado muy dañado. La puerta de entrada es de piedra con dintel plana de piedra, y encima hay una capilla para poner un santo. Por encima de esta hay un pequeño rosetón muy sencillo.

El campanario de tres pisos, iniciado en 1703, es conocido por la altura y la singularidad como la "Pubilla de la Costa". El reloj es de 1880. 

Fue consagrada el 6 de marzo de 1591 por el abad de Montserrat, Benet de Toco y cien años después se le añadió la capilla del Santísimo, el campanario y el crucero.





Vista la Parroquia bajamos hasta la playa. Escogimos la que está justo detrás de la estación de Renfe, para así poder aprovechar más rato. De hecho desde la playa prácticamente se pasa a la estación.




9 de Junio, el primer baño de mar del 2.021. Supo a gloria bendita. Qué mejor colofón para un maravilloso día.